Después de 11 duros meses de ayunos, dietas, ejercicio extremó... Llega diciembre, lleno de fiestas. Y con esas fiestas llega también la comida. Fechas llenas de retos que afrontar. Recuerdo cuando añoraba que llegará Noche buena para cenar, y Navidad para terminar con todo el recalentado, aquellas épocas en las que no sufría por ser gorda, no importaba el diámetro de mi cintura o los kilos que marcaba la báscula.
A pesar de que tuve muchísima tentación en la cena de Noche buena y estuve a punto de caer, no consumí más de 300 calorías. Ana en ningún momento se alejó de mi.
Sólo quiero que llegue el domingo para subirme a la báscula y ver sí el sacrificio ha válido la pena.
Les desea suerte: Ana's on Scene.

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